Has de vivir en el presagio constante a la miseria,
no obstante advirtiendo un futuro vació de el mismo,
la nostalgia de aquellos callos en tus manos,
te hacen no comprender,
y la incomprensión es una basta forma de soledad.
Has de soñar que aquello inservible te servirá algún
día,
imaginar cimientos de un castillo en las nubes,
caminar perdido en el desierto con una sola
esperanza,
no dibujar círculos,
llegar a alguna parte y por fuerza convertirla en
destino.
Has de seguir porque natura exige,
tristemente mas que tu.
Demasiado tiempo para pensar es un arma de doble
filo,
te hace buscar la empuñadura,
donde agarrar las horas,
sin desangrarte.
Tarde o temprano echaras de menos este tiempo vacío,
leerás este escrito al revés,
creyendo tener el puñal por el mango,
exigiendo tristemente más de lo que presta natura,
llegaras a un destino que previamente colocaste en alguna parte,
y creerás que la incomprensión es una forma de
rebeldía.
Te calmaras entonces pensando en tu futuro asegurado,
y que olvidar la miseria es presagio de una
seguridad lineal,
disuelto el castillo en el aire y forjada una casa
en la tierra,
tendrás un colección de nominas y pagarés.
Sin embargo echaras de menos tu anhedonia,
y serás capaz de matar y de vender tu alma,
serás capaz de todo tan solo por volver aquí,
y tener todo un día para tocarte los huevos.
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